En un país del Continente Americano,
más allá del ecuador, hay una nación llamada México. Cerca del centro de este gran
país, en el árido desierto donde no hay ni maíz, allá en el pueblo viejo, en la
cantina a contra esquina de la plaza, tras las puertas abatibles de madera color
mostaza, sentados en la barra, frente a dos caballitos, un par de limones cortados
a medio chupar, sal y botella de tequila que empezaba a agonizar; Se encontraban
dos alegres compadres, riendo y hablando de algunos descuadres.
-Compadre,
compadrito, he tomado en demasía, el
tequila surte efecto, mi cabeza da
vueltas y la siento vacía-, ¡a que te refieres nacho! contestó el otro borracho,
blandiendo la botella su mejor amigo Cenobio, con muestra en la cara de mínimo de agobio.
-¿Qué
le acongoja compadre nacho?- dijo cenobio, -Parece que busca apapacho.-
-Es la maría que me tiene abrumado, me grita y
regaña, yo ya no soy su amado. ¡Ay cenobio creo lo hace con saña!-.
¿Pos
que le hace? o ¿qué le dice? -Preguntaba interesado el compañero-. ¿Acaso
quieres que te canonice? -Se acercó y ofreció otra copa el cantinero-.
-La
María, es la María, ya no habla de
nuestros amores, solo echa en cara todos sus rencores; que si el futbol y que si
apesto, que es el alcohol la razón, por la que ni atención presto. Le
juro compadre que no hago daño. ¡Disque soy re necio! Que soy tacaño y solo veo el precio. Pero quietecito
que me quedo y la escucho murmurar, ahí, ya sé que en esos casos lo mejor es
adular-.
-Hace
rato argumentó, que me la paso con mis amigos. Ahí se soflamó y me mandó a
comer higos. Ay compadrito, ya no se ni que hacer, esa mujer testaruda me hace
enardecer. No entiende de razones ¡yo tan bueno que soy! y ella con sus
canciones-.
-Así
son las mujeres-, contestó Cenobio, -son re buenas, pero a veces te hacen
sentir microbio. Yo aconsejo mi apreciable y querido viejo, que para evitar futuros
problemas se deje de tarugadas. Dígale a la futura muchacha que le gusta la
garnacha, las tardecitas de futbol y las
cervezas bien heladas-.
-Es
que compadre no se haga menso, usted no piensa cambiar, por eso luego lo traen
del pescuezo. Agarre una que le aguante la fiesta y lo acompañe en su siesta. Ella también se divierte, escuche atento. Aquí, todo se lleva el
que les invierte. Las mujeres de hoy están muy cambiadas, no aguantan chicotes,
porrazos ni cachetadas-.
-Ora
compadre no me regañe, -contestó Nacho-, con cosas que no atañe y de que soy
gacho. ¿Ósea que es mi culpa que mi vieja me grite? no lo entiendo por más que
medite-.
El
cómo reaccione maría no te compete, por favor no hagas tanto brete. Lo que yo
digo, es que te quedes estable con alguien más amigable. Que comparta lo que
gustas y peleen a mano en las justas. Alguien con quien quieras estar, pasar
veinticuatro horas sin tener que ajustar, buena amiga y compañera, que no sea
solo de bañera; considerada por gusto y no obligación, al sentirse parte
cómplice de tu condición.

Tambien estas dibujando????
ResponderEliminarTambien dibujas????
ResponderEliminarSi, estan horribles lo se jajajajajaja :P
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